En una sociedad, existe cohesión social cuando los ciudadanos son tratados con igualdad y se encuentran integrados a nivel socioeconómico. Se trata de un concepto con dos enfoques: por un lado, subjetivo y universal, constituido colectivamente por las personas valorando hasta qué punto se sienten integradas individualmente; por otro, constituyen también la cohesión los instrumentos y decisiones que las instituciones llevan a cabo para dicha integración. La percepción y valoración de la cohesión, por un lado, y los mecanismos institucionales de cohesión, por otro, constituyen la cohesión, a menudo a un nivel dialéctico, ya que los mecanismos de cohesión no refuerzan en muchas ocasiones la percepción de la cohesión, por lo que la cohesión no puede limitarse a un concepto objetivo porque depende siempre de la opinión o subjetividad de la ciudadanía. Aceptando esta dialéctica, para definir la cohesión se utilizan indicadores de distancia (desigualdad de renta, educación, salud pública, pensiones), indicadores institucionales (democracia) e indicadores de pertenencia (diversidad cultural, participación, confianza, solidaridad).
Sociología