
Imagen: Columna salomónica a la entrada de la Catedral de Siracusa (Créditos: Giovanni Dall’Orto, 2008)
La columna salomónica es una columna con forma helicoidal a lo largo del fuste. Se difundieron sobre todo tras la obra realizada por Gian Lorenzo Bernini a principios del siglo XVII en la Basílica de San Pedro de Roma, relacionadas con el estilo barroco, desde donde se amplió a templos españoles y latinoamericanos. Otra característica de las columnas salomónicas es la ornamentación vegetal (fitaria) que aparece a lo largo del fuste, representando frecuentemente vides. Su origen se encuentra sin embargo en la Antigua Roma: por ejemplo, la columna de Marco Aurelio y las columnas del foro de Trajano suben en forma de hélice, representando en su recorrido las guerras de los emperadores y otros hechos históricos en el bajorrelieve. Se les dio el nombre de salomónico con el convencimiento de que así eran las columnas del Templo de Salomón.