La densificación urbana es el conjunto de políticas, estrategias y procesos de utilización y aprovechamiento del suelo urbano de una forma más intensiva y eficiente, concentrando actividades y ciudadanos. Los objetivos de la densificación son múltiples: por un lado, se busca limitar el desarrollo en extensión de las sociedad, reduciendi de esta forma las distancias y tiempos de movilidad, en aras de la sostenibilidad; por otro, la densificación genera economías de aglomeración, creando asimismo sinergias entre actividades y agentes económicos cercanos. Asimismo, la densificación puede favorecer la interacción social entre ciudadanos, frente al aislamiento social que generan las zonas residenciales de baja densidad, aunque también puede llegar a generar conflictos. Los procesos de densificación son adecuados sobre todo en ciudades en vías desarrollo, donde se produce un crecimiento de población y extensión urbana de forma rápida. Para ello, los edificios de viviendas colectivas, la verticalización y la uso mixto de suelo urbano (residencial/comercial/industrial/equipamiento) son las soluciones más habituales.
Geografía