En el ámbito de la transición ecológica, una energía de transición es una fuente de energía que, a pesar de suponer un mayor o menor impacto en el medio ambiente, tiene un menor nivel de emisiones de dióxido de carbono que las energías fósiles empleadas durante la era industrial, carbón y petróleo mayormente, y por tanto puede considerarse como una fuente de energía válida que sirva de energía puente hasta que nos podamos abastecer en un porcentaje alto de fuentes de energía totalmente renovables y neutrales en emisiones de carbono. Generalmente, se consideran energías de transición al gas natural y a la energía nuclear.
Economía