En la filosofía de Descartes, las ideas innatas son los conceptos que el ser humano entiende y comprende sin previa percepción o experiencia, entre otros Dios, el alma, la causa y la sustancia. Son un principio básico de la filosofía racionalista europea continental de los siglos XVII y XVIII, cuyos máximos representantes son el propio Descartes, Spinoza y Leibniz.
Así pues, adoptadas como base del racionalismo, las ideas innatas son contenidos puros de la mente, a priori, que existen y se derivan del propio yo y su cogito ergo sum, de la razón, y por tanto tienen veracidad y validez absolutas. Se denomina innatismo de las ideas a la teoria y pensamiento derivados de la afirmación de las ideas innatas, que se opone a la tabula rasa o mente vacía de los empiristas, según la cual se va adquiriendo conocimiento según la mente va adquiriendo experiencia.