La igualdad ante la ley es el principio y norma jurídica fundamental según la cual las leyes deben ser universales y por tanto aplicables a todos los ciudadanos por igual, independientemente de su sexo, raza, religión u otra condición, sin discriminación. Únicamente en el caso de la diferencia de trato que se plantee sea justificada, razonable y basada en principios constitucionales, por ejemplo en razón que favorecer a ciertos colectivos vulnerables, puede establecerse una ley que establezca una diferenciación entre personas.
Derecho