La inflación de costes es aquella motivada en origen y primera instancia por el incremento de los precios de materias primas u otros productos, por razones específicas e identificables (por ejemplo, un shock energético). Normalmente provoca los denominados efectos de segunda ronda, cuando las empresas trasladan dichos incrementos de costes a sus productos, para no incurrir en pérdidas o mantener sus márgenes, que provocan que la ola de inflación se propague en el tiempo.
Inflación subyacente – Inflación residual – Inflación de demanda e inflación de oferta