En la filosofía de Kant, la intuición sensible (Anschauung) es el punto de partida para conocer las cosas, a través de los sentidos, como impresión individual y singular de aquellas que queda en nosotros a partir de la experiencia material formada por sensaciones. La intuición sensible no descansa directamente en los objetos, sino a través de nuestras sensaciones formando ciertas impresiones en nuestra mente. En esta definición de intuición sensible se configura ya el denominado giro copernicano de Kant: el conocimiento no procede directamente de los objetos, sino que somos nosotros mismos, como sujetos, los que, sintiendo los objetos como intuición, establecemos las condiciones y modos del conocimiento de los objetos. La intuición sensible es el punto de partida para construir los juicios a posteriori, que se desarrollarán a través de la facultad del entendimiento, culminando así el conocimiento.
Filosofía