La libertad de maniobra es la facultad que tiene un agente para ejecutar cualquiera de las alternativas de decisión que se plantea. Por tanto, más que una libertad en sí, se trata de una condición necesaria para poder actuar con libertad. Y es que en resumidas cuentas, la libertad de maniobra no se trata más que de tener opciones a la hora de decidir. Por ejemplo, un político puede plantearse muchas decisiones y programas deseables, pero en la práctica puede disponer de poca libertad de maniobra para aplicarlas, entre otros condicionado por el marco regulatorio.
Traducciones: en inglés, freedom for manoeuvre.