Las políticas fiscales discrecionales son instrumentos fiscales que los gobiernos deciden y desarrollan de acuerdo con sus competencias influyendo en los ingresos o gastos públicos para resolver problemas concretos, incidiendo directamente en materias concretas. El inconveniente es que sus efectos requieren tiempo, tanto por los trámites políticos e institucionales necesarios para su puesta en marcha como por el largo tiempo que se tarda en alcanzar los objetivos; además, dichas políticas no siempre se desarrollan de forma efectiva.
Economía