Los polos de desarrollo son pequeñas áreas geográficas que se impulsan desde la administración pública, construyendo infraestructuras y desarrollando inversiones, especialmente en el sector industrial, constituidas con el objetivo de impulsar el crecimiento económico en regiones cincundantes y en el conjunto del país. En España, los polos de desarrollo fueron durante el franquismo un instrumento fundamental para el crecimiento económico a lo largo de las décadas de 1960-1970, dentro de la estrategia económica denominada desarrollismo.
Geografía