Se dice que una persona física, empresa o institución tiene problemas de liquidez, falta de liquidez o dificultades de liquidez cuando no dispone de dinero suficiente para hacer frente a los pagos de deuda que vence a corto plazo. Si los problemas de liquidez persisten y finalmente la empresa no puede hacer frente a sus pagos, no ya de forma puntual sino sistemática, la empresa entra en quiebra o bancarrota.
Para prevenir los problemas de liquidez, debe realizarse una buena planificación financiera, anticipando los pagos y cobros que deben realizarse en un futuro próximo, además es adecuado contra con unos fondos líquidos de reserva para hacer frente a imprevistos o circunstancias excepcionales que provoquen esos problemas de liquidez.
Una vez que los problemas de liquidez se han presentado, la solución pasa por negociar retrasos en pagos, reestructurar la deuda y ahorrar costes.