La relevancia histórica hace referencia, en general, a la importancia de la historia como disciplina para la comprensión del mundo pasado y actual en sus facetas políticas, económicas y sociales, especialmente en relación al desarrollo de procesos de cambio en las sociedades. El estudio y análisis de la historia, además de una memoria compartida del pasado de una sociedad, nos marca las posibilidades de futuro de las sociedades actuales, sus oportunidades y sus riesgos, y la forma de afrontarlos de la forma más adecuadas para el progreso de la sociedad.
Más específicamente, un hecho histórico es relevante, si durante su vigencia e incluso posteriormente influyó de forma importante en el devenir de una sociedad, de forma que determinó la evolución posterior de dicha sociedad.