Tierra, capital y trabajo es la tríada de factores productivos que establecieron los economistas clásicos desde el siglo el siglo XVIII para sus análisis económicos y que sigue utilizándose aún hoy día como tipología principal de los factores, aún cuando los términos utilizados puedan parecer anticuados o ambiguos:
- la tierra se refiere a los terrenos en los que se realiza o asienta cualquier actividad económica, y por extensión incluye a todos los recursos naturales o materias primas que se extraen de la naturalez para el desarrollo de dichas actividades;
- el capital incluye el conjunto de instalaciones, equipamientos y máquinas necesarios para la producción de los bienes, para los cuales es necesaria una inversión;
- el trabajo hace referencia a la mano de obra que actuando sobre la tierra y el capital da como fruto los bienes y servicios.
La división entre tierra, trabajo y capital parte de la división en clases de la sociedad del siglo XVIII, en los albores del capitalismo:
- la tierra era el factor perteneciente a la nobleza, que se enriquecía a partir de las rentas que obtenía por su utilización;
- el capital era el factor aportado por la burguesía, que combinado con la tierra y el trabajo, obtenía las ganancias y beneficios a partir de la venta de los productos obtenidos;
- el trabajo era la fuerza o factor aportado por la clase trabajadora, el proletariado, que obtenía su remuneración a través de los salarios.
Con el tiempo se han añadido a la tríada de factores otros, como la organización o la tecnología.