La unificación de Alemania fue un proceso histórico desarrollado a lo largo del siglo XIX y culminado en 1871, cuando ase fusionaron finalmente los 39 estados que formaban el territorio alemán a principios del siglo XIX, tomando como punto de partida Prusia y fruto de la iniciativa belicista de sangre y hierro desarrollada en los últimos años por el líder político prusiano Otto von Bismarck. Dentro de esta iniciativa se produjeron las guerras con Dinamarca (1864), Austria (1866) y Francia (1870-71) para consolidar la hegemonía alemana. Tras derrotar a Francia en 1871 y Alemania ya unificada se nombró a Guillermo I emperador de Alemania, dando comienzo al periodo conocido como Segundo Reich. Como consecuencia de todo ello, Alemania se convirtió en una de las principales potencias europeas.
Historia