Una empresa disfruta de ventaja competitiva en costes cuando consigue que el producto o servicio que ofrece tenga un coste de producción inferior al de los competidores. De esta forma, la empresa puede ofrecer su producto o servicio a un menor precio que el de los competidores y de este modo ganar cuota de mercado; por otro lado, también puede optar por mantener el precio y obtendría mayores beneficios, incrementando el valor de la empresa y su atractividad de cara a futuros inversores. La ventaja competitiva en costes puede obtenerse generando economías de escala, a través de incrementos en el volumen de producción; mejorando los procesos de producción; estableciendo una localización ventajosa y a mediante la adquisición de activos únicos (tecnologías exclusivas, acceso privilegiado a materias primas, …).
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