Orgullo y prejuicio es una novela de Jane Austen publicada en 1813. Esta obra, una de las más populares de la literatura inglesa, explora las complejidades de la sociedad rural del siglo XIX, centrándose en el matrimonio, la moralidad y las expectativas sociales a través de la historia de la familia Bennet y sus cinco hijas casaderas.
RESUMEN POR CAPÍTULOS
Capítulo 1-5 La novela introduce a la familia Bennet, residente en Longbourn, con cinco hijas casaderas y una madre obsesionada con encontrarles maridos. La llegada de un joven y rico soltero, el señor Bingley, a la cercana Netherfield Park, genera gran expectación. Él se instala con sus hermanas y su amigo, el orgulloso y aún más rico señor Darcy. En el primer baile público, Bingley se muestra encantador y se interesa por Jane Bennet, la hija mayor y más bella. Darcy, en cambio, se comporta de manera altiva, negándose a bailar con Elizabeth Bennet, la segunda hija, y criticando su apariencia, lo que genera una fuerte antipatía en ella.
Capítulo 6-12 La relación entre Jane y Bingley florece, mientras que Elizabeth y Darcy continúan con su mutua aversión, aunque Darcy empieza a sentirse atraído por la vivacidad e inteligencia de Elizabeth. Las hermanas de Bingley, Caroline y Louisa, desaprueban la relación de su hermano con Jane debido a la posición social de los Bennet. Jane es invitada a Netherfield y, al enfermar, Elizabeth la visita, lo que le permite pasar varios días en la casa y tener más encuentros con Darcy, en los que sus discusiones revelan la agudeza de Elizabeth y la creciente admiración de Darcy. Se celebra un baile en Netherfield, donde la familia Bennet, especialmente la señora Bennet y las hijas menores, se comportan de forma inapropiada, avergonzando a Elizabeth y reforzando las objeciones de Darcy a la familia.
Capítulo 13-18 Llega a Longbourn el señor Collins, un clérigo pomposo y el heredero de la propiedad de los Bennet. Su visita tiene el propósito de elegir una de las hijas Bennet para casarse, siguiendo una sugerencia de su patrona, Lady Catherine de Bourgh. Inicialmente se fija en Jane, pero al saber que está “casi comprometida”, dirige su atención a Elizabeth. Durante este tiempo, Elizabeth conoce al señor Wickham, un apuesto oficial de la milicia, quien le cuenta una historia de cómo Darcy lo ha despojado de su herencia y de un puesto en la iglesia prometido por el padre de Darcy. Elizabeth, ya predispuesta contra Darcy, cree la historia sin dudarlo.
Capítulo 19-23 El señor Collins propone matrimonio a Elizabeth de una manera formal y presuntuosa. Elizabeth lo rechaza rotundamente, a pesar de la insistencia de su madre y la desaprobación de su padre. Poco después, Collins, sin perder tiempo, propone matrimonio a Charlotte Lucas, la mejor amiga de Elizabeth, quien lo acepta por seguridad económica y social, para sorpresa y decepción de Elizabeth. Mientras tanto, Bingley y su séquito abandonan Netherfield de forma inesperada y repentina para pasar el invierno en Londres, dejando a Jane desconsolada y a Elizabeth convencida de que las hermanas de Bingley y Darcy son los responsables de su partida.
Capítulo 24-27 Jane, desanimada por la falta de comunicación de Bingley, es invitada a Londres por sus tíos, los Gardiner, con la esperanza de que un cambio de aires y la posibilidad de ver a Bingley la animen. Sin embargo, Bingley no la visita, y Caroline Bingley se muestra fría y distante. Elizabeth visita a Charlotte en Hunsford, el hogar del señor Collins, y se prepara para el viaje. Los Gardiner, personas sensatas y amables, advierten a Elizabeth sobre la imprudencia de Wickham.
Capítulo 28-32 Elizabeth llega a Hunsford y se instala con Charlotte y el señor Collins. Conoce a Lady Catherine de Bourgh, la tía de Darcy, una mujer dominante y arrogante que interroga a Elizabeth sobre su familia y educación. Para sorpresa de Elizabeth, Darcy visita a su tía y se encuentra con Elizabeth con frecuencia, a menudo en circunstancias incómodas. Sus encuentros están llenos de tensión, con Darcy observando a Elizabeth y ella sintiéndose incómoda por su presencia.
Capítulo 33-36 Durante una de las visitas de Darcy, él le propone matrimonio a Elizabeth de forma inesperada. Su propuesta, aunque apasionada, es arrogante, destacando la inferioridad social de su familia y sus propias objeciones a la unión. Elizabeth lo rechaza con vehemencia, acusándolo de haber arruinado la felicidad de Jane y de haber tratado injustamente a Wickham. Al día siguiente, Darcy le entrega una carta explicando la verdad: Wickham es un jugador y un libertino que intentó seducir a Georgiana, la hermana menor de Darcy, por su fortuna, y que fue él quien rechazó la herencia eclesiástica. También explica que su intervención en la relación de Jane y Bingley se debió a la aparente indiferencia de Jane y a la vulgaridad de la familia Bennet, creyendo proteger a su amigo.
Capítulo 37-42 Elizabeth queda conmocionada por la carta de Darcy. Se da cuenta de que ha juzgado mal a ambos hombres: Darcy no es el villano que creía, y Wickham es un impostor. Se avergüenza de su propia ceguera y prejuicio. Regresa a Longbourn, donde se encuentra con sus hermanas menores, Lydia y Kitty, que están obsesionadas con los oficiales de la milicia. Lydia es invitada a Brighton por la esposa del coronel Forster, lo que preocupa a Elizabeth debido a la ligereza de su hermana. Elizabeth intenta advertir a su padre sobre el peligro de permitir que Lydia vaya, pero él desestima sus preocupaciones.
Capítulo 43-45 Elizabeth se va de viaje con sus tíos, los Gardiner, y visitan Pemberley, la magnífica propiedad de Darcy, creyendo que él no está allí. Queda impresionada por la belleza de la finca y por los testimonios de los sirvientes sobre la bondad de su amo. Inesperadamente, se encuentran con Darcy, quien se muestra sorprendentemente amable y cortés, presentándole a su hermana Georgiana. Elizabeth se da cuenta de que su opinión sobre él ha cambiado drásticamente. La visita transcurre de forma agradable, y la actitud de Darcy es completamente diferente a la que ella recordaba.
Capítulo 46-49 La felicidad de Elizabeth en Pemberley se ve interrumpida por dos cartas de Jane, la segunda de las cuales revela la terrible noticia: Lydia ha huido con Wickham. La familia Bennet está en la ruina social si no se casan. Elizabeth se lo cuenta a Darcy, quien se muestra compasivo y se ofrece a ayudar. Elizabeth y los Gardiner regresan a Longbourn, donde la señora Bennet está histérica y el señor Bennet se siente culpable. La búsqueda de Lydia y Wickham comienza, con el señor Gardiner viajando a Londres para encontrarlos.
Capítulo 50-53 Después de días de angustia, el señor Gardiner envía noticias: ha encontrado a Lydia y Wickham, y se casarán, pero solo si el señor Bennet acepta pagar una pequeña suma anual a Wickham. La familia Bennet se siente aliviada, aunque el señor Bennet sospecha que el señor Gardiner ha pagado mucho más. Lydia y Wickham regresan a Longbourn después de su boda, y Lydia se muestra insolente y sin remordimientos. Durante una conversación, Lydia revela accidentalmente que Darcy estuvo presente en su boda y que fue él quien la encontró y arregló todo. Elizabeth, al escribir a su tía Gardiner, descubre la verdad: Darcy fue quien localizó a Lydia y Wickham, pagó las deudas de Wickham y le aseguró un puesto en el ejército, todo para salvar el honor de la familia Bennet y por su amor a Elizabeth.
Capítulo 54-56 Bingley regresa a Netherfield, acompañado por Darcy. Su presencia reaviva la esperanza de Jane. Bingley, animado por Darcy, finalmente le propone matrimonio a Jane, quien acepta con alegría. Poco después, Lady Catherine de Bourgh hace una visita inesperada a Longbourn. Ha oído rumores de que Elizabeth y Darcy están comprometidos y exige saber la verdad. Intenta disuadir a Elizabeth de cualquier posible unión con su sobrino, insultando a su familia y exigiendo que prometa no casarse con Darcy. Elizabeth se niega rotundamente a hacer tal promesa, defendiendo su derecho a elegir.
Capítulo 57-58 La confrontación de Elizabeth con Lady Catherine, en lugar de disuadir a Darcy, le da esperanzas. Darcy se entera de la visita de su tía y se da cuenta de que Elizabeth no ha rechazado la idea de casarse con él. Durante un paseo, Darcy le confiesa a Elizabeth que sus sentimientos no han cambiado y le propone matrimonio por segunda vez, esta vez con humildad y sin arrogancia. Elizabeth, habiendo superado su orgullo y prejuicio, y conociendo la verdad sobre su carácter y sus acciones en el asunto de Lydia, acepta su propuesta.
Capítulo 59-61 Elizabeth le cuenta a Jane sobre su compromiso, y Jane se muestra sorprendida por el cambio de opinión de Elizabeth hacia Darcy. Elizabeth explica sus verdaderos sentimientos y las acciones de Darcy. Luego, Elizabeth y Darcy informan a sus familias. La señora Bennet se muestra eufórica por la riqueza de Darcy, mientras que el señor Bennet se preocupa por la felicidad de Elizabeth, pero se tranquiliza al ver que ella realmente ama a Darcy. La novela concluye con las bodas de Jane y Bingley, y Elizabeth y Darcy. Ambas parejas encuentran la felicidad, y las relaciones entre las familias se fortalecen, especialmente entre Elizabeth y Georgiana Darcy, y entre los Gardiner y Darcy.