El camino es la tercera novela de Miguel Delibes, publicada en 1950. Cuenta la última noche que pasa en su pueblo Daniel, un niño de once años al que todos llaman el Mochuelo. A la mañana siguiente tiene que coger el tren para ir a estudiar el Bachillerato a la ciudad, porque su padre, el quesero del pueblo, quiere que «progrese». Daniel no quiere irse. Desvelado en la cama, repasa su vida en el valle: sus amigos, Roque el Moñigo y Germán el Tiñoso, los vecinos y sus manías, las travesuras, los primeros amores y la muerte de uno de sus amigos. Al amanecer, sube al tren llorando.
La novela tiene veintiún capítulos. El primero y el último ocurren en el presente, la noche antes de la partida y la mañana siguiente; todo lo demás es un largo recuerdo, contado en tercera persona pero muy pegado a la mirada del niño, con su vocabulario y sus explicaciones del mundo. El título viene de una idea que repite el cura del pueblo, don José: cada persona tiene un camino marcado y es un error salirse de él. Daniel sospecha que su camino está en el valle, y que su padre se equivoca al sacarlo de allí. Es uno de los libros más leídos en los institutos españoles y una de las grandes novelas del mundo rural.
Los personajes principales son Daniel el Mochuelo, hijo único del quesero, observador y apegado a la naturaleza; su padre, que se arrepiente de no haber estudiado, y su madre, que no quiere que se vaya; Roque el Moñigo, el hijo del herrero, fuerte y valiente, el mejor amigo de Daniel, criado por su hermana Sara porque su madre murió al darle a luz; Germán el Tiñoso, hijo del zapatero, con calvas en la cabeza, que lo sabe todo de los pájaros; don José, el cura, al que llaman el Gran Hombre; Quino el Manco, el tabernero, y su hija la Uca-uca, que está enamorada de Daniel; la Mica, una joven guapa y rica de la que Daniel está enamorado en secreto; y las Guindillas, tres hermanas solteronas y beatas que tienen la tienda del pueblo.