La verdad eterna, planteada en especial por Agustín de Hipona, se refiere a la verdad que desarolla cada persona en sí misma, desde su entendimiento, que no depende de los sentidos y va más allá que ellos y que por tanto es trascendente, inmutable y por tanto eterna. La verdad eterna última o suprema para Agustín de Hipona es Dios. Posteriormente este concepto de verdad ha sido denominado como verdad analítica.
Verdad absoluta – Verdad universal – Agustín de Hipona: ideas ejemplares – La Ciudad de Dios (Agustín de Hipona): ciudad celeste y ciudad terrenal