La epistemología genética es la teoría del aprendizaje infantil desarrollada por Jean Piaget (1896-1980), como génesis (de ahí genética) del conocimiento (de ahí epistemología). Su pregunta no es la del psicólogo que quiere saber qué sabe un niño a cada edad, sino la del filósofo: cómo se pasa de un conocimiento menor a uno mayor. Piaget, biólogo de formación, pensó que la respuesta no podía darse especulando sobre el adulto ya formado y que había que estudiar empíricamente cómo se construyen, en el niño, las nociones de objeto, espacio, tiempo, número o causa. Para ello fundó en 1955, en Ginebra, el Centro Internacional de Epistemología Genética, donde trabajaron juntos psicólogos, lógicos, matemáticos y físicos.
Ni innato ni copiado: construido
La epistemología genética se sitúa entre las dos respuestas clásicas al origen del conocimiento. Frente al empirismo, niega que el conocimiento sea una copia de la realidad que se imprime en una mente pasiva. Frente al innatismo, niega que las estructuras del pensamiento vengan dadas desde el nacimiento. El conocimiento se construye en la interacción del sujeto con el objeto, y cada estructura nueva se levanta sobre la anterior. Por eso Piaget es la referencia fundadora del constructivismo.
Los mecanismos del cambio
La unidad del conocimiento es el esquema: una pauta organizada de acción o de pensamiento que se puede repetir y aplicar a situaciones nuevas, como agarrar, clasificar o seriar. Los esquemas cambian por dos procesos complementarios:
- Asimilación: el sujeto incorpora un objeto o una experiencia nueva a un esquema que ya tiene. El bebé que sabe chupar el pecho chupa también el sonajero.
- Acomodación: cuando el objeto se resiste, el esquema se modifica para ajustarse a él. El sonajero no se chupa igual que el pecho, y el esquema se diferencia.
El motor que regula ambos es la equilibración. Un desajuste entre lo que el esquema prevé y lo que ocurre produce un desequilibrio, o conflicto cognitivo, y el sujeto lo resuelve reorganizando sus esquemas en un equilibrio más amplio y más estable que el anterior. Piaget la llamó equilibración mayorante, porque no devuelve al punto de partida sino que lo supera.
Los estadios
La repetición de este ciclo no produce un crecimiento continuo sino una sucesión de estadios, cada uno con una forma de pensar característica, en un orden que Piaget consideraba invariable aunque las edades varíen de un niño a otro:
- Sensoriomotor: la inteligencia es práctica, hecha de acciones. Su gran logro es la permanencia del objeto: saber que algo sigue existiendo cuando no se ve.
- Preoperatorio: aparece la función simbólica (lenguaje, juego simbólico, imitación diferida), pero el pensamiento es egocéntrico y se deja llevar por la apariencia. Un niño de cinco años cree que hay más agua en un vaso estrecho y alto que en uno ancho y bajo, aunque haya visto trasvasarla.
- Operaciones concretas: el niño domina la conservación, la clasificación y la seriación, porque ya puede invertir mentalmente una transformación. Pero razona sobre objetos presentes.
- Operaciones formales: el adolescente razona sobre posibilidades e hipótesis, combina variables de forma sistemática y opera con proposiciones abstractas.
El método clínico
Para estudiar esto Piaget no usó tests estandarizados sino el método clínico: una conversación flexible con el niño, a partir de una tarea, en la que el investigador sigue su razonamiento y le plantea contraargumentos. Lo que interesaba no era si la respuesta era correcta, sino por qué el niño la daba. Los errores sistemáticos eran la pista más valiosa, porque revelan la estructura del pensamiento que los produce.
Críticas y herencia
La investigación posterior ha matizado mucho la teoría. Los estudios con bebés, como los de Renée Baillargeon en los años ochenta, mostraron que la permanencia del objeto aparece antes de lo que Piaget creía cuando la tarea no exige buscar con las manos. Las tareas reformuladas en términos familiares adelantan también la conservación. Lev Vygotski, contemporáneo suyo, reprochó a la teoría que situara el motor del desarrollo en el individuo y dejara en segundo plano la interacción social y la cultura. Y muchos adultos nunca razonan de forma formal fuera de los dominios que conocen bien.
Aun así, la epistemología genética cambió la educación: la idea de que el alumno construye su conocimiento, de que el error es parte del proceso y de que la enseñanza debe provocar conflicto cognitivo en lugar de transmitir respuestas procede directamente de Piaget.
Fuentes
- Jean PiagetL'épistémologie génétiquePresses Universitaires de France1970
- Jean PiagetLa naissance de l'intelligence chez l'enfantDelachaux et Niestlé1936
- Jean PiagetL'équilibration des structures cognitivesPresses Universitaires de France1975
- Juan DelvalEl desarrollo humanoSiglo XXI1994