Los dispositivos periféricos o periféricos (en inglés, peripheral devices o peripherals) son los aparatos que se conectan desde fuera, es decir, periféricamente, a la unidad central de un ordenador, y que sirven para comunicar al usuario con el ordenador y para transmitir y almacenar información. En un ordenador personal, los periféricos básicos son el teclado, el ratón y la pantalla. Junto con la unidad central, los periféricos que usa una persona forman su equipo informático.
Según su función, los periféricos se clasifican en cuatro grupos. Los periféricos de entrada (input devices) sirven para introducir información en el ordenador: el teclado, el ratón, la palanca de mando o joystick, el lápiz óptico, el micrófono, la cámara web o el escáner. Los periféricos de salida (output devices) comunican al usuario información o resultados: la pantalla, la impresora, el proyector o los altavoces. Los periféricos de entrada y salida (input/output devices) hacen las dos cosas, como la pantalla táctil, que muestra imágenes y recibe toques, el módem, el casco de realidad virtual o una impresora multifunción que además escanea. Y los periféricos de almacenamiento (storage devices) sirven para guardar información: las memorias USB, los discos duros externos o los lectores y grabadores de CD y DVD.
Los periféricos se conectan al ordenador mediante puertos (ports) o de forma inalámbrica. Durante décadas cada tipo de aparato tuvo su propio conector, el puerto paralelo para la impresora, el serie para el módem, otros para el teclado y el ratón, hasta que en 1996 apareció el USB (Universal Serial Bus), que los sustituyó casi todos con un conector común, y que en su versión USB-C sirve además para cargar el aparato y conectar pantallas. Para las conexiones sin cable se usan sobre todo Bluetooth, presentado en 1999 y bautizado en honor de un rey danés del siglo X, Harald Diente Azul, y la red wifi. Para que el sistema operativo pueda usar un periférico hace falta un pequeño programa, el controlador (driver), que traduce sus órdenes generales a las que entiende ese aparato concreto; hoy la mayoría se instalan solos al conectar el aparato, lo que se conoce como conectar y usar (plug and play).
La función principal de un periférico es, por tanto, el intercambio de información, y uno de sus parámetros fundamentales es la velocidad de transferencia (transfer rate), que se mide en bits o bytes por segundo. Conviene no confundir las dos unidades: un byte son ocho bits, de modo que los 480 megabits por segundo del USB 2.0 equivalen a 60 megabytes por segundo, y los 5 gigabits por segundo del USB 3.0, a unos 625 megabytes por segundo, siempre como máximo teórico. La frontera entre periférico y ordenador se ha ido difuminando: en un portátil o un teléfono, la pantalla, el teclado, la cámara y los altavoces vienen integrados, y lo que antes eran periféricos se han convertido en componentes del propio aparato.
Hardware – Teclado extendido (teclado expandido) – La arquitectura de von Neumann