El hardware (término inglés que significa literalmente ferretería o quincalla) es el conjunto de componentes físicos que forman un ordenador, en contraposición al software, que es el conjunto de programas que se ejecutan en él. Por extensión, el término incluye también los dispositivos periféricos que se conectan al ordenador, como pantallas, teclados o impresoras. En castellano se puede decir también soporte físico, frente al soporte lógico, aunque hardware es la forma más corriente y está recogida en el diccionario de la Real Academia.
Los componentes principales de un ordenador siguen el esquema que describe la arquitectura de von Neumann. El procesador o unidad central de procesamiento (central processing unit, CPU) ejecuta las instrucciones de los programas. La memoria principal o memoria RAM (random access memory) guarda los datos y programas que se están usando, y se borra al apagar el equipo. El almacenamiento (storage), sea un disco duro o una unidad de estado sólido (solid-state drive, SSD), conserva la información de forma permanente. La placa base (motherboard) conecta todas las piezas entre sí, y la tarjeta gráfica (graphics card), con su procesador gráfico (graphics processing unit, GPU), se encarga de la imagen y, desde la década de 2010, también del entrenamiento de los modelos de inteligencia artificial.
El ritmo de mejora del hardware ha sido extraordinario. Gordon Moore, cofundador de Intel, observó en 1965 que el número de transistores que cabían en un chip se duplicaba cada año, y en 1975 corrigió el plazo a cada dos años. Esa ley de Moore (Moore’s law), que es una observación empírica y no una ley física, se cumplió aproximadamente durante medio siglo: un teléfono actual tiene millones de veces más capacidad de cálculo que el ordenador de guiado de las naves Apolo que llevaron a los astronautas a la Luna. Desde mediados de la década de 2010 el ritmo se ha frenado, porque los transistores se acercan a los límites físicos de la miniaturización.
El conjunto de aparatos que usa una persona o una organización, con sus periféricos, forma su equipo informático. El hardware sin software no hace nada, y el software sin hardware no puede ejecutarse: los dos juntos forman un sistema informático.