

En escultura, dibujo, pintura y fotografía, una composición dinámica es la representación y composición estética de una imagen que, a pesar de mostrarse fija, sugiere movimiento o desequilibrio. El dinamismo en la composición puede lograrse de diferentes formas, entre otras a través de la variedad de elementos y formas y su ordenación azarosa o mediante elementos simples que emergen de un entorno sugiriendo la idea de flujo.