En un procesador de textos, un párrafo (en inglés, paragraph) es un bloque de texto que termina al pulsar la tecla Intro (o Enter). Cada pulsación inserta una marca de párrafo (paragraph mark), un carácter invisible que la mayoría de los programas permiten mostrar con el símbolo ¶, llamado calderón. El párrafo es la unidad mínima de texto a la que se aplican los formatos de párrafo: la alineación (alignment), a la izquierda, a la derecha, centrada o justificada; la sangría (indentation); el interlineado (line spacing), que es la distancia entre las líneas; y el espacio antes y después del párrafo.
No hay que confundir el final de párrafo con el final de línea. Mientras se escribe, el programa pasa automáticamente a la línea siguiente cuando el texto llega al margen, sin que haga falta pulsar nada; si se cambia el tamaño de la letra o los márgenes, las líneas se recolocan solas. Para forzar un cambio de línea sin empezar un párrafo nuevo, por ejemplo en los versos de un poema o en una dirección postal, se usa el salto de línea (line break), que en la mayoría de los procesadores se obtiene con Mayúsculas más Intro.
Un error muy común es usar párrafos vacíos, pulsando Intro varias veces seguidas, para separar párrafos o para pasar a la página siguiente. Funciona a simple vista, pero es ineficiente: si luego cambia el texto, los espacios en blanco quedan en lugares equivocados, y un título puede acabar solo al final de una página. Lo correcto es definir el espacio entre párrafos en el formato del propio párrafo y usar el salto de página (page break), que en muchos programas se inserta con Control más Intro, cuando se quiere que algo empiece en una página nueva. Todavía mejor es usar estilos (styles), conjuntos de formatos con nombre, como Título 1 o Cuerpo de texto, que se aplican de una vez y se cambian en todo el documento a la vez.
El párrafo tiene su equivalente en los lenguajes de marcado: en HTML, cada párrafo va entre las etiquetas <p> y </p>, y en Markdown se separa de los demás con una línea en blanco. En todos los casos la idea es la misma que en la escritura tradicional: el párrafo es una unidad de sentido, y su formato debe decidirse por lo que es y no por cómo queda en una pantalla concreta.