
Un intervalo de clase, o simplemente clase, es cada uno de los tramos en los que se reparten los datos de una variable cuantitativa continua para poder resumirlos. Cuando casi todos los datos son distintos entre sí, como las estaturas de un grupo o las ventas diarias de una tienda, una lista uno a uno no dice gran cosa. Se agrupan entonces en tramos, por ejemplo de 160 a 165 cm o de 1.000 a 2.000 euros, y se cuenta cuántos datos caen en cada uno: esa cuenta es la frecuencia de clase. Los intervalos con sus frecuencias forman una distribución de frecuencias agrupada, que es la base del histograma.
Cada intervalo tiene un límite inferior y un límite superior, una amplitud, que es la diferencia entre ambos, y una marca de clase, su punto medio, que se usa como valor representativo del intervalo. En la figura siguiente hay 60 estaturas, cada una marcada como una raya bajo el eje, y puedes cambiar el número de intervalos para ver el efecto: con pocos, la distribución se aplana y se pierde información; con demasiados, aparecen huecos y picos que no significan nada.
Una duda frecuente es qué hacer con un dato que cae justo en el límite entre dos intervalos. Por convención, los intervalos se escriben cerrados por la izquierda y abiertos por la derecha: el corchete indica que el extremo se incluye y el paréntesis, que no. El intervalo [160, 165) contiene el 160, pero no el 165, que pasa al siguiente, [165, 170). Así cada dato cae en un solo intervalo. Si se incluyeran los dos extremos, como en un intervalo cerrado, el 165 se contaría dos veces; si no se incluyera ninguno, como en un intervalo abierto, se quedaría fuera. Por eso a veces se escriben los intervalos como 160-164, 165-169, que dejan la frontera más clara; conviene entonces distinguir entre límites aparentes y límites reales de clase.
¿Cuántos intervalos hacer? Lo habitual es entre 5 y 15, según el número de datos, y la regla de Sturges da una primera estimación: unos 7 intervalos para 50 datos y unos 11 para 1.000. Además, conviene que todos tengan la misma amplitud (aunque no siempre es lo más útil, como se explica en intervalos de clase monomodulares y no monomodulares), que sus extremos sean números redondos, como 10, 50 o 100, y que no se solapen nunca.
Amplitud de clase – Marca de clase – Límite de clase – Frecuencia de clase – Número de intervalos de clase – Datos agrupados – Distribución de frecuencias agrupada en intervalos – Histograma – Polígono de frecuencias – Ojiva (estadística) – Clase modal – Clase mediana